La Conducta Moral

Tu primera obligación como empleado es ser leal al empresario y a la firma. La lealtad a un empresario exige que todas las transacciones se mantengan en el plano estrictamente confidencial. Respeta la línea jerárquica de la organización. Respeta, también, la vida de los demás empleados y su trabajo. Ten tacto, cortesía y paciencia con los clientes. Acude a las citas prontamente. Sigue las reglas de urbanidad.

El guardar la lealtad estrictamente es importante para una actitud seria. Dirígete, tanto a tus colaboradores como a tus superiores, con cortesía. Evita llamarlos por sus nombres propios delante de terceros. Saluda a tus colaboradores y superiores cuando llegas y te marches.

Mantén tu vida privada separada de la del trabajo. Evita la adulación en la oficina. Reserva conversaciones sociales y amorosas para las horas de descanso.

Sé educado con los socios y visitantes. No uses el teléfono de la oficina para llamadas personales. No cites a los amigos en tu lugar de trabajo. Si alguien pregunta por ti, pídele que vuelva a la hora de la salida, o que se siente a esperar hasta que hayas terminado de trabajar.

No mastiques goma de mascar (chicles), bajo ningún concepto, mientras estás trabajando. El comer caramelos o golosinas, también está mal visto en horas de oficina. Algunas firmas suelen tener reservas en cuanto a fumar.

Un empleado manifiesta su sentido de la responsabilidad hacia el jefe, representándole de la mejor manera posible, y naturalmente en todas las ocasiones que sean oportunas.

 

 
 
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