El ser humano por naturaleza necesita socializar con otras personas para compartir e intercambiar sentimientos, ideas, intereses e información general que nos permita obtener una mejor calidad de vida. La comunicación desde un punto de vista humanizante suple tres necesidades básicas del ser humano: el ser reconocido, el compartir y el ser aceptado.
La comunicación, en palabras sencillas, significa transmitir información de una persona a otra o a un grupo de personas. En este proceso se encuentran tres elementos necesarios para que el proceso de comunicación se logre. A la persona que origina el mensaje se le conoce como el transmisor, a la que escucha se le conoce como el receptor y la información el mensaje. Tanto la persona que habla como la que escucha asumen igual responsabilidad durante el proceso de comunicación. Cuando una persona desea transmitir un mensaje debe organizarlo en forma clara y específica, para que la persona que reciba el mensaje pueda interpretar esta información lo más exacta posible.
Las palabras son instrumentos a los que les damos significado. El que recibe la información puede darle un significado diferente al que le da la persona que tienes el mensaje. Es recomendable que el receptor verifique con la persona que le habla la información para que esté seguro sobre el contenido del mensaje. La entonación que se asume y los gestos que usamos al hablar le den significado al contenido de lo que se desea transmitir.
Una comunicación efectiva sólo se logra si el que escucha recibe un mensaje de expresión sincera y de calor humano. Un saludo con voz suave, pausado y con un tono agradable puede iniciar una relación saludable.
ES IMPORTANTE:
- Escuchar con atención y cuidado.
- Corroborar información por medio de preguntas precisas.
- Estar dispuestos a escuchar puntos de vista diferentes a los tuyos y respetarlos.
Si se toman en consideración estos aspectos la comunicación será una que fluirá con bastante exactitud.
La comunicación es el punto clave en todas las áreas de nuestras vidas, tanto en el área familiar como en el área de estudio y trabajo. La comunicación efectiva propicia unas buenas relaciones humanas y la obtención de una mejor calidad de vida.